Desarrollo de los cursos de formación
Hélicraft cuenta con 6 instructores de vuelo y 4 instructores de tierra a tiempo completo.
Cada alumno tiene asignado un instructor de vuelo principal, que en ocasiones puede ser sustituido por otro instructor con el fin de ofrecer diferentes experiencias de vuelo.
Por su parte, el jefe de instructores supervisa a todos los instructores. Así, se encarga de garantizar la calidad de la formación en todo momento. De vez en cuando, también vuela con los alumnos para comprobar los conocimientos adquiridos.
Todo el personal docente se reúne una vez a la semana para compartir las mejores prácticas, resolver posibles dificultades pedagógicas y anticiparse a los problemas. El instructor está en contacto permanente con el alumno para ayudarle a optimizar su progreso, tanto en tierra como en vuelo.
Todos nuestros instructores están cualificados y son aptos para impartir clases en cualquiera de nuestros helicópteros.
La formación se imparte a razón de unas tres clases por semana. Cada clase dura entre una hora y media y tres horas, y se imparten en grupo o de forma individual, según se prefiera.
Las clases teóricas se imparten mediante presentaciones multimedia proyectadas en la pared, complementadas con documentos impresos, libros, películas, recursos de Internet, visitas técnicas al centro de mantenimiento y otros talleres complementarios.
Al final de cada clase, se hace un repaso de lo aprendido y se comunica a los alumnos el tema que se tratará en la próxima clase.
Los temas que se tratan en las clases abarcan:
- Derecho aéreo y procedimientos
- Células, motores y sistemas
- Teoría del vuelo
- Meteorología
- Instrumentos
- Conceptos básicos de la navegación
- Navegación y ayudas de radio
- Uso del aparato
- Factores humanos
- Operaciones aéreas
Por lo general, los alumnos realizan entre 2 y 4 vuelos a la semana, dependiendo de las condiciones meteorológicas. Cada vuelo dura aproximadamente una hora.
Por cada hora de vuelo programada, la aeronave se reserva en un intervalo de dos horas: los primeros 30 minutos se dedican a la inspección de la aeronave y al repostaje. A continuación, el instructor realiza una «sesión informativa» de unos 15 minutos durante la cual explica los ejercicios previstos, establece los objetivos a alcanzar, comprueba el plan de vuelo y confirma las previsiones meteorológicas. Al regresar del vuelo, el alumno y el instructor hacen un balance juntos y completan la documentación de vuelo.
Las duraciones de la formación indicadas se basan en tres vuelos a la semana, con entre tres y cuatro clases teóricas.
Como mínimo, Hélicraft recomienda a sus alumnos que reserven tres medias jornadas a la semana para mantener las habilidades adquiridas.
Nuestros distintos cursos se imparten a lo largo de todo el año.
Los estudiantes pueden volar en cualquier época del año, aunque cada una tiene sus particularidades.
En verano, el calor puede reducir el rendimiento de la maquinaria utilizada en trabajos aéreos.
En invierno, los alumnos deben adaptar sus vuelos a las condiciones climáticas y al riesgo de ventisca. Por estas razones, los vuelos invernales a veces se reducen en frecuencia y duración, pero estas duras condiciones de vuelo también enriquecen la calidad de la formación.
Por lo tanto, es recomendable entrenar en diferentes épocas del año.
Cuando se cancela un vuelo por motivos meteorológicos, se reprograma lo antes posible, en función de la disponibilidad del alumno o alumna y de los helicópteros.
El ambiente en Hélicraft siempre ha sido familiar y trabajamos cada día para que siga siendo acogedor y agradable para todos.
Tradicionalmente, el mundo de los pilotos se ha considerado a menudo individualista, pero nosotros, por el contrario, fomentamos la ayuda mutua y el espíritu de equipo, ya sea en los estudios o a través de todo tipo de actividades amistosas e informales.
De hecho, organizamos regularmente barbacoas, actividades deportivas, salidas al karting o al paintball…momentosde convivencia tanto en verano como en invierno, con el fin de fomentar los lazos entre los estudiantes y los empleados.
Las instalaciones y los espacios comunes de la escuela fomentan el encuentro y el compañerismo entre los alumnos. La cafetería les permite relacionarse con los miembros de los distintos departamentos de la empresa (administración, mantenimiento, pilotos comerciales, instructores…). Una gran mesa de comedor permite reunir a alumnos y empleados cada mediodía.
Hay salas de estudio a disposición de los alumnos que prefieran estudiar en la escuela en lugar de en casa. Nuestros profesores están a disposición de los alumnos durante todo el día para responder a cualquier pregunta, incluso fuera del horario lectivo.
Se invita a los estudiantes, en función de sus competencias y motivación, a participar de forma voluntaria en las actividades de la escuela durante su formación. Pueden ayudar en el embarque y desembarque de pasajeros, velar por el cumplimiento de las normas de seguridad, etc. Esta experiencia sobre el terreno les permite familiarizarse con diversos tipos de clientes, constatar las limitaciones de seguridad en la práctica y desarrollar un espíritu de equipo y de ayuda mutua, esencial para su futura profesión.